Brittany Spataccino
15 de septiembre de 2010
Comentario de Nada
por Carmen Laforet
El trozo
1. La habitación con la luz del día había perdido su
2. horror, pero no su desarreglo espantoso, su absoluto
3. abandono. Los retratos de los abuelos colgaban
4. torcidos y sin marco de una pared empapelada de
5. oscuro con manchas de humedad, y un rayo de sol
6. subía hasta ellos.
7. Me complací en pensar en que los dos estaban
8. muertos hacía años. Me complací en pensar que nada
9. tenía que ver la joven del velo de tul con la pequeña
10. momia irreconocible que me había abierto la puerta. La
11. verdad era, sin embargo, que ella vivía, aunque fuera
12. lamentable, entre la cargazón de trastos inútiles que
13. con el tiempo se habían ido acumulando en su casa.
14. Tres años hacía que, al morir el abuelo, la familia
15. había decidido quedarse sólo con la mitad del piso. Las
16. viejas chucherías y los muebles sobrantes fueron una
17. verdadera avalancha, que los trabajadores encargados
18. de tapiar la puerta de comunicación amontonaron sin
19. método unos sobre otros. Y ya se quedó la casa en el
20. desorden provisional que ellos dejaron.
21. Vi, sobre el sillón al que yo me había subido la
22. noche antes, un gato despeluzado que lamía sus patas
23. al sol. El bicho parecía ruinoso, como todo lo que le
24. rodeaba. Me miró con sus grandes ojos al parecer
25. dotados de individualidad propia; algo así como si
26. fueran unos lentes verdes y brillantes colocados sobre
27. el hociquillo y sobre los bigotes canosos. Él enarcó el
28. lomo y se le marcó el espinazo en su flaquísimo
29. cuerpo. No pude menos de pensar que tenía un
30. singular aire de familia con los demás personajes de la
31. casa; como ellos, presentaba un aspecto excéntrico y
32. resultaba espiritualizado, como consumido por ayunos
33. largos, por la falta de luz y quizá por las cavilaciones.
34. Le sonreí y empecé a vestirme.
35. Al abrir la puerta de mi cuarto me encontré en el
36. sombrío y cargado recibidor hacia el que convergían
37. casi todas las habitaciones de la casa. Enfrente
38. aparecía el comedor, con un balcón abierto al sol.
39. Tropecé, en mi camino hacia allí, con un hueso, pelado
40. seguramente por el perro. No había nadie en aquella
41. habitación, a excepción de un loro que rumiaba cosas
42. suyas, casi riendo. Yo siempre creí que aquel animal
43. estaba loco. En los momentos menos oportunos
44. chillaba de un modo espeluznante. Había una mesa
45. grande con un azucarero vacío abandonado encima.
46. Sobre una silla, un muñeco de goma desteñido.
47. Yo tenía hambre, pero no había nada comestible
48. que no estuviera pintado en los abundantes bodegones
49. que llenaban las paredes, y los estaba mirando,
50. cuando me llamó la tía angustias.
El asunto
La narradora está en su cuarto en una casa vieja. Describe el ambiente y decoración de la casa de sus abuelos. Las paredes son llenos de retratos de los abuelos y la narradora describe las habitaciones como viejo y lleno de muebles antiguos. En ruta al comedor, la narradora ve un gato con ojos grandes y ella tropieza de un hueso. Cuando llega al comedor, ve un loro que está chillando. Ella piensa que el loro es loco. Ella tiene hambre, sin embargo, no hay nada para comer. Ella mira a los bodegones en las paredes del comedor cuando oye la grita de su tía.
Actitud
La autora describe la narradora cómo pensativa y curiosa. Ella está tímida en este lugar nuevo.
Los apartados
I. Apartado A: La habitación de Andrea (líneas 1-20) “La habitación…que ellos dejaron.”
II. Apartado B: La experiencia con el gato (líneas 21-34) “Vi, sobre…empecé a vestirme.”
III. Apartado C: La casa y el comedor (líneas 35-50) “Al abrir…llamó la tía Angustias.”
Apartado A
Este apartado describe la habitación de la narradora. Describe la habitación como un lugar oscuro. “…con la luz del día había perdido su horror, pero no su desarreglo espantoso, su absoluto abandono.” La aparición de la luz muestra el cambio de la noche a la mañana y también muestra el cambio del ambiente del cuarto. Las palabras “absoluto abandono” indica la soledad de la casa y el sentimiento de la soledad para Andrea, la narradora. Este apartado describe los retratos de los abuelos que cuelgan en las paredes. “Cuelgan torcidos y sin marco…” Esta frase, otra vez, indica el abandono de la casa y los cuartos. La autora hace una comparación entre los retratos y los abuelos. Los retratos son viejos, sin marco, y torcidos. Es una referencia hacia los abuelos hoy día: viejos y oscuros. La autora describe un rayo del sol que subía hasta los retratos. El rayo del sol puede ser una referencia a Andrea. Andrea está mirando a los retratos y ella es joven y brillante, como el sol. Toma la oscuridad del cuarto y la luz (Andrea) cambia el ambiente del cuarto y de la casa.
“Me complací en pensar en que los dos estaban muertos hacía años.” Pienso que es una evaluación de la realidad. Ella esta comparando a los abuelos en los retratos a los abuelos en la vida real. Las vidas y las circunstancias de los abuelos fueron muy diferentes en el pasado que en el presente. “Me complací en pensar que nada tenía que ver la joven del velo de tul con la pequeña momia irreconocible que me había abierto la puerta.” Andrea le gustaría pensar que la abuela en el retrato no es la misma persona que la ha conocido la noche anterior. Su abuelo ha muerto hacía unos años, y ella piensa que sería mejor si la abuela hubiera muerto, también. “La verdad era, sin embargo, que ella vivía, aunque fuera lamentable, entre la cargazón de trastos inútiles que con el tiempo se habían ido acumulando en su casa.” Las palabras refieren a la mujer joven en el retrato, como ella vivía sola sin su marido y está sola en casa con las chucherías y muebles antiguos. Sería mejor si muriera con su marido. Los muebles y artículos en la casa indican que la familia no puede escapar del pasado.
El párrafo siguiente describe la situación de la casa y de la familia después de la muerte del abuelo. Todo en casa ha quedado el mismo. Esta frase, “…los muebles sobrantes fueron una verdadera avalancha…” nos dice que hay una abundancia de trastos en la casa. Represente la vida de los miembros de la familia: el desorden, el abandono, y la soledad. El piso fue dividido en dos partes. Los muebles son un barrero entre una mitad y la otra. El desorden de la casa representa el desorden de la familia.
Brittany ~ Me gusta tu idea que la luz es un símbolo de Andrea―una joven con futuro. ¡No he pensado en eso! Buen trabajo :)
ReplyDelete¡Hola Brittany! Pienso que tenemos, nostras dos, que hacer el resumen del Diario de una maestra. Yo, ya comencé a leerlo porque leo tan lentamente...pero si quieres, podemos charlar del nuestras impresiones del libro para que estemos seguras del contenido. De ésta manera, podemos analizar el texto en nuestros propios resumenes. ¿Qué piensas?
ReplyDeletePor fin tengo la oportunidad de escribirte. ¿Dónde están tus otros apartados? Estoy de acuerdo que el desorden de la casa es una representación de la familia también.
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